Poesía de Bandera

Publicado en el Instituto Nacional Sanmartiniano

Instituto Nacional Sanmartiniano

Afortunados los que tenemos un Santo Dios,
y también contamos con un general libertador;
los que no saben qué es tener lo que es primero,
sabrán que hubo granaderos… y que viven hoy.

Cabral debió morir heroico en el combate,
para que el Libertador descansara en paz.
Cabral revive cuando el pecho firme late,
recordando que la patria no se honra sin dar.

Estamos los que rezamos con el alma entera,
viendo flamear una respuesta en nuestro cielo,
creyendo que nuestra bandera, noble y guerrera,
fue pincelada por Dios, y embellecida al fuego.

Cabral debió morir heroico en el combate,
para que el Libertador descansara en paz.
Cabral revive cuando el pecho firme late,
recordando que la patria no se honra sin dar.

Todo argentino tiene la suerte de entender,
cuando entona el himno o la oda a San Lorenzo,
que el Santo de la Espada no fue solo un soldado,
y que decir su apellido es también rezarle a Dios.

Tin Bojanic


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