Hay soldados a los que Dios elige y sorprende probándolos en el buen combate, y hay otros, como Barrio Saavedra, que le pidieron a Dios el buen combate, sin olvidar jamás su primer amor ni su bandera
Hay soldados a los que Dios elige y sorprende probándolos en el buen combate, y hay otros, como Barrio Saavedra, que le pidieron a Dios el buen combate, sin olvidar jamás su primer amor ni su bandera