El coraje argentino que la historia tardó en reconocer

María Remedios del Valle, afrodescendiente nacida en Buenos Aires hacia 1766, fue una de las figuras más valientes de la Guerra de la Independencia. Se incorporó al Ejército del Norte y acompañó a Manuel Belgrano en algunas de las campañas más difíciles de la lucha por la libertad.

Su participación estuvo lejos de ser pasiva: atendió a los heridos, sostuvo la moral de las tropas y combatió cuando las circunstancias lo exigieron. Durante la retirada del Alto Perú permaneció junto a los soldados que no podían continuar el camino, arriesgando su propia vida para auxiliarlos.

Capturada por las fuerzas realistas, fue azotada públicamente durante nueve días y condenada a muerte. Sin embargo, sobrevivió a la tortura y, una vez liberada, regresó a las filas patriotas para seguir luchando.

Conmovido por su valentía y entrega, Manuel Belgrano la nombró Capitana. Con el paso del tiempo, sería recordada como la “Madre de la Patria”, un reconocimiento a una mujer cuyo heroísmo permaneció durante décadas relegado por la historia oficial.

Fundación Argentina Semper 📧


Descubre más desde Fundación Argentina Semper

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario